Me cuesta entender donde estoy. Está todo muy oscuro, pero eso no es habitualmente una traba. Estoy algo confuso, no se muy bien que hago aquí. Un ruido me saca, por fin, de mis ensoñaciones. Un ruido que me estremece, como siempre lo ha hecho, y me trae por fin a la realidad.
Lo veo allí, frente a mí, solo, en este lugar que creo recordar. Esta cruzando sus hojas, como siempre lo ha hecho. El sonido y el brillo de cortadora son aterradores. Las chispas que surgen de sus hojas me estremecen. Busco a mi alrededor, rastreo su objetivo y me doy cuenta que estamos solos. Solos él y yo. Finalmente.
-Correte Arseiltos - le digo - no es con vos, no quiero pelear con vos- Las palabras surgen naturalmente de mi boca, aunque no las termine de entender, y sepa, además, que son mentira.
- Mataste a Enherdil, vos no sos Enherdil, él murió ya
- No estoy muerto, sabés que no, tan solo cambié mucho, el viajar me hizo conocer mucho, y conocerme mucho. No soy más el cazador inútil que era. Cambié mucho. Soy mucho más de lo que era. Correte, dejame pasar. Tengo que llegar a donde están tus jefes. Ya sabes que esta guerra esta perdida!!! Que nada que vayas a hacer puede detener a este ejército. Por que no huís? Del otro lado de las montañas vas a ser bien recibido, supongo, si es que queda algo allí.
- Yo sabía que esto iba a ocurrir, que antes del fin íbamos a encontrarnos. Vení esbirro. Vení. O temes enfrentarme? Este es el momento en que el círculo se cierra. En que la traición que sufrió mi padre es vengada. Vos crees que la guerra me importa? Vos crees que estoy aca para proteger a Laguar o Jasmis Tosh? Hace un largo rato que te espero. Desde el momento en que ella me dijo que vos, traidor, ibas a pasar por aca. Desde que me pidió que por fin te matara. Una vez le dije al que eras que cuanto te pasara algo como esto iba a matarte. Este es el momento en que el círculo se cierra- dijo, mientras sonreía y caminaba hacia mí.
Su ataque fue perfecto, como siempre, pero igualmente pude cruzar mi hoja frente a Cortadora. El ruido y las chispas fueron terribles. Mi hoja, quebrada, cayó al suelo entre nosotros, y ambos dimos un par de pasos hacia atrás.
-No existe ninguna hoja que pueda interponerse a Cortadora – me dijo – Y ahora, por fin, voy a tener el gusto de terminar con vos.
Es natural, lo intuía, no era mi hoja lo que iba a poder vencerlo. No era con esa parte de mi vida con la que iba a poder enfrentarlo. Sentí por fin crecer en mí el poder, mi nuevo poder que por fin ahora comprendo. Sentí mi sombra crecer, y oscurecer aún mas el salón. Sentí que la furia se apoderaba de mí, la furia y el deseo de apagar por fin la luz de esa hoja. De apagar por fin la luz de sus ojos.
Me desperté exaltado, en la oscuridad. Había sido un sueño. Estaba en mi hogar, y todos dormían. No todos, en realidad. Podía ver a Perplos, como siempre, sentado en su cama. Y pude ver a Arseiltos, sentado, plenamente despierto, mirando hacía donde yo estaba.
2 comentarios:
AHHHHHHHHHHHHHH mataste a Arseiltos!
No, no. Aún no he hecho bi intentado hacer nada por el estilo
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