Yo sé que el destino me trajo aquí, no me siento ni temeroso ni abatido al respecto.
Yo sé que alguien, algún día, contará mentiras sobre este viaje. No me atemoriza. Tampoco me enaltece como a los Dunadán. Desde un lugar desconocido con responsabilidad me percaté también de que ésta no es nada, no es nada comparada a otras.
Hace un tiempo (no mucho, quizás) que Iong nos recordó que solo nacimos para morir, es verdad.
También es verdad que a Wethrin, ahora Capitán de una de las misiones más importantes de nuestro pueblo en los últimos siglos, el destino le jugó la peor de las pasadas...
Desde pequeños el entrenamiento lo hicimos juntos, nunca nos separamos, recuerdo inclusive la primera vez que cruzamos las murallas hacia fuera. Nunca tuve nuevamente esa emoción.
Recuerdo también las primeras sanciones que tuvimos porque yo lo acompañaba a quemar las casas, los árboles, una vez quemamos un poblado.
El sí que realmente será siempre un Capitán Hobbitla...
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