Mientras descansaba en las aguas reparadoras de esa fuente misteriosa que marca la victoria, Wethrin pensó. Sus pensamientos estaban dedicados a su hermano...
Hay un mundo nuevo que se abre a nuestras posibilidades.
Siento que los hermanos hemos cumplido con nuestro deber más importante que, además, fue la piedra fundamental de un nuevo aire en esta guerra antigua. Tan antigua que nadie puede contar todo de ella.
¡Siento que perdimos tanto Enherdil! Tantos amigos. Tanto tiempo perdimos para que podamos renacer de tus cenizas. Guardo un deseo incontenible: vengar cada gota de sangre, cada paso perdido.
Estamos cansados, es verdad, más cansados que nunca en nuestras vidas। ¡Cuánto trabajo tienen esta agua con nosotros!
Pero entiendo que el mundo se abre, nuestra ciudad se abre al igual que nuestras vidas, definitivamente. No podemos descansar ante esta Tierra Media. Finalmente me percaté de esto. No podemos seguir juntos nuestras vidas después de esto. Aunque nos lo exijan. Quizás pienses que tu vida comienza ahora, pero no. Tu vida empezó con nosotros, con muchos que hoy no están y aquí tiene un quiebre.
Siento que el Imperio se agitará como nunca después de tu salvación que es la salvación de tantos otros। También siento que nuestro papel podría haber sido diferente. Hoy me doy cuenta.
Quiero seguir esta nueva senda que hoy se nos abre como iluminada por el fuego de Bura, por el viento de nuestro mago, por nuestras armas. Quiero ser parte de este mundo convulsionado y siento que nuestra ciudad despierta. Iré por esa senda, no sé si tu lo harás o querrás descansar por siempre.
Quiero pelear por nuestros caídos hasta morir। No es que me parezca poco haber dedicado mi vida, mucho tiempo sin saberlo, a encontrar tu pureza, sino que descubrir que el mundo explota y quiero estar ahí। Debo estar ahí por honor y por venganza, que ahora me resultan lo mismo।

No hay comentarios:
Publicar un comentario