Estimado lector, si estás leyendo esto, es porque perecimos en el regreso desde la Ciudad de la Confederación hasta nuestra propia Ciudad del Norte. Es menester que hagas llegar estas líneas a los capitanes de alguna de las ciudades así pueden saber que los paladines han vuelto a la Tierra Media y que la guerra contra el Imperio es más grande de lo que pensábamos pero está lejos de ser perdida.
Nos separamos de nuestros hermanos de viaje que quedaron en la Confederación
- Iong
- Wethrin
- Isram Capotero
- Tip Robledal
- Bronco Puelo
En el camino hemos perdido muchos hermanos que no voy a enumerar debido al dolor que eso conlleva, pero hemos adquirido dones y bendiciones. SOMOS los nuevos paladines que caminan por la Tierra Media. Es por eso que emprendemos el regreso a nuestro país, previo paso por la Ciudad bajo la Montaña.
Bitácora de regreso
1er día de viaje:
Partimos de la Ciudad de la Confederación una tropa compuesta por:
- Enherdil II
- Lirol
- Bloco
- Trongo Campero
- Cirque
- Galabul
- Farewar más tres de sus hombres
- Freagur más tres de sus osos
- Araw más 6 de sus soldados
- Un mago con dos guardaespaldas
- Tres sanadores
- Tres embajadores
- Liradoc Bribón (en calidad de prisionero)
Totalizando 31 personas.
Los capitanes resolvieron caminar durante dos jornadas rumbo al este a fin de evitar lo más posible la Ciudad de los Círculos.
Toda la tropa se reunió en torno al fuego a fin de comenzar a estrechar lazos y posibilitar así la unión de nuestras respectivas ciudades.
Algunos pudimos ver a los espíritus de los bosques que nos cuidaban. La visión nos causó cierta conmoción. De a poco entiendo más a mi espada.
2do día de viaje:
A la hora del desayuno fuimos sorprendidos por un suculento guisado acompañado por piezas de caza menor asadas.
Alegremente me sumé a las tareas de cocina contento de poder volver a emplear mis dotes en el ramo.
Continuamos con el derrotero hacia el este y al atardecer, los soldados lograron dar caza a dos sabrosos Lossrrindir que fueron trozados, asados y comidos por todos. Cabe mencionar que las huestes sureñas poseen un curioso método de cocina que consiste en enterrar pedazos de carne junto con adobo, piedras, palos, ramas y fuego y dejarlo asarse durante toda la noche. De esto puede salir carne más tierna que la de un venado recién parido o chasqui apto para durar una semana, realmente sorprendente.
Se realizó la primer noche de guardia, me ofrecí a formar parte de la misma junto a un Beijabar a fin de estrechar lazos de amistad. Son gente bastante curiosa que hablan un dialecto incomprensible. Pero si pudimos interpretar los gruñidos de los enanos tranquilamente podremos salvar las diferencias idiomáticas.
Continúo con el entendimiento de mi espada.
3er día de viaje:
Torcimos rumbo al norte, el frío de a poco comenzó a sentirse más por lo que apuramos sensiblemente el paso. El día pasó sin sobresaltos. A la noche tuvimos nuevamente guardias, en la que aproveché a interrogar a Enherdil acerca de mi nueva habilidad. Me mandó a hablar con los sanadores, creo que es hora de mostrar las barajas.
Continúo con el entrenamiento con el núcleo de mi espada.
4to día de viaje:
Ya estamos fuera de la protección de Hiufat, se siente el frío en el alma. Caminamos todo lo posible rumbo al norte, al caer la tarde conseguimos un claro en una lomada y armamos nuestro campamento. Todos percibimos que no estábamos solos. Tuve la visión más horrenda de mi corta y agitada vida, un ser mitad muerto, mitad podrido que deambulaba por la base del barranco buscando la forma de subir, el frío se extendía a su paso. La guardia fue terrible, los sanadores lograron mantener a raya a estos seres.
Antes de dormir logré hacer contacto con el núcleo de mi espada.
5to día de viaje:
Los capitanes se alejaron rumbo al este y volvieron visiblemente agitados luego de una hora, dicen que los seres estos (tumularios los llamaron) provienen de una pequeña torre a 400 metros al este y que dieron cuenta de una patrulla de unos pocos orcos, es probable que a la noche nos ataquen.
Avanzamos una hora hacia el oeste (quien iba a decir que la seguridad se encontraba en la Ciudad de los Círculos) hasta que dimos con un emplazamiento parcialmente derruido. Allí el mago y los sanadores realizaron sus fortificaciones y los hombres barreras de fuego.
Al caer la noche fuimos asaltados por siete de estos tumularios y por dos tumularios mucho más grandes y terribles. No contaré la batalla aquí porque, realmente, no la recuerdo, sólo flashes permanecen en mi memoria por el horror que estos seres me causaron.
La victoria, si bien fue nuestra, cara nos costó. Guul Pragoz lleva nuevas marcas en honor a Lirol, dos soldados Beijabar y dos soldados de Araw.
Mi espada lanza bolas de fuego, pero me dejan exhausto.
El mago y los sanadores son realmente poderosos. El Dios de la tierra que me visitó en la cueva volvió a visitarme en forma de pared de piedras blancas que me ayudó a reponerme de la herida que me infringió uno de esos seres horrendos.
Si alguien ha de cantar nuestros andares, no podrán decir que los medianos carecen de valentía, coraje y un cierto deseo de muerte.
6to día de viaje:
El amanecer nos trajo la tranquilidad, luego de despertarme hablé con el mago. El fuego es el camino y quizá él es el encargado de ponerme sobre la senda.
Intentaré convencerlo.
4 comentarios:
Wethrin nunca lo sabrá ni lo preguntará. Pero a un cerebro perdido en el mundo (en algún mundo) le surge una pregunta: Está bitácora Trongo Campero la escribió realmente o existe en este blog???
Asi como la escribio, existe realmente, y sera estimulado a realmente ir llevando notas durante la campaña.
Los diarios de viaje de Trongo seran sin duda importantes en la historia.
¡Hermosa noticia para mí!. Pésima para Wethrin que, por suerte, jamás conocerá la existencia de esa bitácora.
Trongo no podía otra cosa que llevar una bitácora, es poco dotado en las artes de la escritura para más que llevar un suscinto raconto de los hechos y así lo intentará siempre que la memoria lo ayude.
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